Hay una cosa que me frustra mucho a la hora de mirar pisos aparte de pensar en la hipoteca, claro. Hoy me he dado cuenta de ella a nivel consciente, y no estoy muy satisfecha con los resultados. Creo que estoy más enferma de lo que pensaba.
Se trata de los aparcamientos comunes subterráneos. Más precisamente de aquellos aparcamientos que, por la dimensión de la comunidad de vecinos, son grandes y espaciosos.
Me recuerdan a esa adorable criatura de Xen denominada Gargantua. Es más, noto que me dedico a buscar posibles escondrijos donde el Gargantua podría estar esperando.

Creo que necesito un cerebro nuevo.







aguilar
19 may 2010 | 09:18 AM
Je... en la oficina, cuando quitan paneles del falso techo siempre tengo la sensación de que van a caer los "crabs" del Half Life, y cuando se abre la puerta del ascensor, instintivamente, busco la escopeta por si tengo que barrer a lo que salga de ahí... :S
¡No eres la única!
doctorpi
19 may 2010 | 11:07 PM
No se que preferiria si encontrarme a Gargantúa o perder 1 hora de mi vida cada dia buscando aparcamiento.
agente_naranja
24 may 2010 | 12:45 PM
Yo hay días que pierdo ese tiempo aparcando y tengo ganas de suicidarme. Dado que en ambos casos el futuro cercano es la muerte... elijo Gargantúa. Total, siempre existe la posibilidad de que se entretenga con otro vecino mientras me escabullo sigilosamente.